REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA
EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO DE MEJORAMIENTO
PROFESIONAL DEL MAGISTERIO
IMPM PORTUGUESA- GUANARE
LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO DE LA
UNESCO
(ENSAYO)
La sociedad como conglomerado de personas en busca de un
fin común, en la búsqueda de sabiduría y avances tecnológicos, ha trascendido
de forma desigual. En las sociedades desarrolladas el conocimiento surge como
un instrumento para satisfacer necesidades (económicas, políticas, educativas y
sociales), una sociedad del conocimiento es una sociedad que se alimenta en la
diversidad y contenido. El auge de estas sociedades exige que se abran nuevas
brechas hacia el desarrollo del conocimiento y la información. Esta perspectiva no obedece
exclusivamente a un imperativo abstracto de carácter ético, sino que apunta
principalmente a suscitar en cada sociedad una toma de conciencia de la riqueza
de los conocimientos y capacidades de que es depositaria a fin de que los
valore y aproveche mejor. Promover la diversidad equivale a promover la
creatividad de las sociedades del conocimiento emergentes, al hacerlo, no cabe
duda de que cada sociedad esté mejor armada para hacer frente a las rápidas
mutaciones que caracterizan al mundo contemporáneo.
Por
consiguiente la noción de sociedad de la información se basa en los progresos tecnológicos.
En cambio, el concepto de sociedades del conocimiento comprende dimensiones
sociales, éticas y políticas mucho más vastas. En este orden de ideas Peter Drucker escribió su
libro La sociedad post-capitalista (1993), en el que destacaba la necesidad de generar una teoría
económica que colocara al conocimiento en el centro de la producción de
riqueza, al mismo tiempo, señalaba que lo más importante no era la cantidad de
conocimiento, sino su productividad. En este sentido, reclamaba para una futura
sociedad en la que el recurso básico sería el saber, que la voluntad de aplicar
conocimiento para generar más conocimiento debía basarse en un elevado esfuerzo
de sistematización y organización no solo
educativa, sino política, económica y geográfica.
Cuando
se habla de derechos humanos nos referimos a normas establecidas que están
basadas en la igualdad de información y avances para todos como promotora de
conocimiento en cuanto a tecnología. En contradicción a esto existe un gran
número de personas sin acceso a internet, hay quienes pudiendo cubrir la parte
económica poseen un acceso deficiente, por lo tanto, si se quiere avanzar en la
optimización del servicio de internet se debe diseñar un plan de desarrollo que
baya mucho más allá de decretos y acuerdos para de esta forma minimizar la
desigualdad de acceso a la información, esta debe marcar un punto de enfoque
sobre todo a los países del sur, ya que es necesario proyectar el diseño de
redes de transmisión de acuerdo a la información local y no limitarse solo a
las grandes ciudades.
Actualmente,
la difusión de las nuevas tecnologías y la aparición de la red pública Internet
parecen abrir nuevas perspectivas a la ampliación del espacio público del
conocimiento. Al respecto, podemos preguntarnos si poseemos ya los medios que
permitan un acceso igual y universal al conocimiento, así como un auténtico
aprovechamiento compartido de éste. Esta debe
ser la piedra de toque de sociedades del conocimiento auténticas, que sean
fuentes de un desarrollo humano sostenible. Por consiguiente la importancia de
la educación y del espíritu crítico pone de relieve que en la tarea de
construir genuinas sociedades del conocimiento, las nuevas posibilidades
ofrecidas por Internet o los instrumentos multimedia no deben hacer que nos
desinteresemos por otros instrumentos legítimos del conocimiento como la
prensa, la radio, la televisión y, sobre todo, la escuela. Antes que los
ordenadores y el acceso a Internet, la mayoría de las poblaciones del mundo
necesitan los libros, los manuales escolares y los maestros de que carecen.
Se sabe que en este milenio influye mucho la
tecnología ya que tiene una gran amplitud a nivel mundial; se dice que en las
sociedades una vez que ya se tengan los conocimientos es necesario aplicarlos
para una mejora en la misma y la sociedad de la información se basa en los
progresos tecnológicos. La información es efectivamente un instrumento del
conocimiento pero no es el conocimiento, con esto se entiende que no por tener
mucha información se obtendrá mayor conocimiento, por lo que la sociedad
actual tendrá que aprender a desenvolverse con habilidad ante la
información y desarrollar la capacidad de reflexión y captación de
conocimiento.
Las
regulaciones cumplen una función relevante cuando hay públicos vulnerables que
pueden tener acceso a contenidos susceptibles que pueden causarles grandes
perjuicios, como por ejemplo niños y adolescentes que encuentran en internet
indicaciones detalladas para suicidarse, consumir ciertas drogas o volverse
anoréxico, estas limitaciones de orden publico deben imponerse para proteger a
la niñez y a la adolescencia. La expresión individual se ha convertido en regla
y la libertad de expresión manifestaciones espontáneas y sin medir
consecuencias, por lo que en nuestros días se cuestiona la trasformación de los
vectores de la libertad de expresión y definición, pidiéndose un debate la
posible regulación de sus límites. Hoy en día el ciberespacio ofrece una
tribuna a todas las formas de disidencia y es el Estado quien a menudo se
encuentra desprotegido ante el carácter impalpable de las informaciones que
circulan en internet.
La UNESCO
(Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura), en particular, ha adoptado el
término sociedad del conocimiento, o su variante sociedades
del saber, dentro de sus políticas institucionales. Ha desarrollado una
reflexión en torno al tema, que busca incorporar una concepción más integral,
no en relación únicamente con la dimensión económica. Abdul Waheed Khan
(subdirector general de la UNESCO para la Comunicación y la Información),
escribe “La sociedad de la información
es la piedra angular de las sociedades del conocimiento”, refiriéndose a las
diferencias ya mencionadas de cada modelo y la necesidad que tiene una de la
otra. Así mismo esta organización enunció cuatro principios; el primero de
ellas acceso universal a la información, este se refiera al lugar que debe
ocupar el dominio público en cuanto al conocimiento en la estructuración
mundial de los derechos comprendidos como derecho a la propiedad intelectual y
la protección del derecho de autor, la UNESCO desea trabajar en estrecha
colaboración con otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y
organizaciones no gubernamentales; libertad de expresión, garantiza a todos el
acceso a contenido diversificado y confiable, de igual forma tienen libertad de
opinar, expresarse y escribir, así como libertad de prensa y libre circulación
de datos e información sin límites, los individuos dentro de sus posibilidades
no deben dejarse ahogar por la base de datos producida por la revolución de la
información ya que solo los intercambios, las discusiones, los debates
democráticos pueden hacer que la información se convierta en conocimiento; los
dos últimos principios corresponden a la diversidad cultural y la diversidad
lingüística, que corresponden a la capacidad de las sociedades de enriquecerse partiendo de sus diversidades y capacidades.
Para finalizar se puede deducir que una sociedad del
conocimiento es una sociedad que se nutre de sus diversidades y capacidades.
Cada sociedad cuenta con sus propios puntos fuertes en materia de conocimiento.
Por consiguiente, es necesario actuar para que los conocimientos de que son ya
depositarias las distintas sociedades se articulen con las nuevas formas de
elaboración, adquisición y difusión del saber valorizadas por el modelo de la
economía del conocimiento.
"El conocimiento y el poder humano son
sinónimos, puesto que la ignorancia de la causa frustra el efecto."
Francis Bacon.
LCDA.
MAILY ALVAREZ
C.I. 8.612.900
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