jueves, 22 de noviembre de 2012


REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTERIO
IMPM PORTUGUESA- GUANARE


LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO DE LA UNESCO

(ENSAYO)

La sociedad como conglomerado de personas en busca de un fin común, en la búsqueda de sabiduría y avances tecnológicos, ha trascendido de forma desigual. En las sociedades desarrolladas el conocimiento surge como un instrumento para satisfacer necesidades (económicas, políticas, educativas y sociales), una sociedad del conocimiento es una sociedad que se alimenta en la diversidad y contenido. El auge de estas sociedades exige que se abran nuevas brechas hacia el desarrollo del conocimiento y la información. Esta perspectiva no obedece exclusivamente a un imperativo abstracto de carácter ético, sino que apunta principalmente a suscitar en cada sociedad una toma de conciencia de la riqueza de los conocimientos y capacidades de que es depositaria a fin de que los valore y aproveche mejor. Promover la diversidad equivale a promover la creatividad de las sociedades del conocimiento emergentes, al hacerlo, no cabe duda de que cada sociedad esté mejor armada para hacer frente a las rápidas mutaciones que caracterizan al mundo contemporáneo.

Por consiguiente la noción de sociedad de la información se basa en los progresos tecnológicos. En cambio, el concepto de sociedades del conocimiento comprende dimensiones sociales, éticas y políticas mucho más vastas. En este orden de ideas Peter Drucker escribió su libro La sociedad post-capitalista (1993), en el que destacaba la necesidad de generar una teoría económica que colocara al conocimiento en el centro de la producción de riqueza, al mismo tiempo, señalaba que lo más importante no era la cantidad de conocimiento, sino su productividad. En este sentido, reclamaba para una futura sociedad en la que el recurso básico sería el saber, que la voluntad de aplicar conocimiento para generar más conocimiento debía basarse en un elevado esfuerzo de sistematización y organización no solo educativa, sino política, económica y geográfica.

            Cuando se habla de derechos humanos nos referimos a normas establecidas que están basadas en la igualdad de información y avances para todos como promotora de conocimiento en cuanto a tecnología. En contradicción a esto existe un gran número de personas sin acceso a internet, hay quienes pudiendo cubrir la parte económica poseen un acceso deficiente, por lo tanto, si se quiere avanzar en la optimización del servicio de internet se debe diseñar un plan de desarrollo que baya mucho más allá de decretos y acuerdos para de esta forma minimizar la desigualdad de acceso a la información, esta debe marcar un punto de enfoque sobre todo a los países del sur, ya que es necesario proyectar el diseño de redes de transmisión de acuerdo a la información local y no limitarse solo a las grandes ciudades.


            Actualmente, la difusión de las nuevas tecnologías y la aparición de la red pública Internet parecen abrir nuevas perspectivas a la ampliación del espacio público del conocimiento. Al respecto, podemos preguntarnos si poseemos ya los medios que permitan un acceso igual y universal al conocimiento, así como un auténtico aprovechamiento compartido de éste. Esta debe ser la piedra de toque de sociedades del conocimiento auténticas, que sean fuentes de un desarrollo humano sostenible. Por consiguiente la importancia de la educación y del espíritu crítico pone de relieve que en la tarea de construir genuinas sociedades del conocimiento, las nuevas posibilidades ofrecidas por Internet o los instrumentos multimedia no deben hacer que nos desinteresemos por otros instrumentos legítimos del conocimiento como la prensa, la radio, la televisión y, sobre todo, la escuela. Antes que los ordenadores y el acceso a Internet, la mayoría de las poblaciones del mundo necesitan los libros, los manuales escolares y los maestros de que carecen. Se sabe que en este milenio influye mucho la tecnología ya que tiene una gran amplitud a nivel mundial; se dice que en las sociedades una vez que ya se tengan los conocimientos es necesario aplicarlos para una mejora en la misma y la sociedad de la información se basa en los progresos tecnológicos. La información es efectivamente un instrumento del conocimiento pero no es el conocimiento, con esto se entiende que no por tener mucha información   se obtendrá mayor conocimiento, por lo que la sociedad actual tendrá que aprender   a desenvolverse con habilidad ante la información y desarrollar la capacidad de reflexión y captación de conocimiento.

            Las regulaciones cumplen una función relevante cuando hay públicos vulnerables que pueden tener acceso a contenidos susceptibles que pueden causarles grandes perjuicios, como por ejemplo niños y adolescentes que encuentran en internet indicaciones detalladas para suicidarse, consumir ciertas drogas o volverse anoréxico, estas limitaciones de orden publico deben imponerse para proteger a la niñez y a la adolescencia. La expresión individual se ha convertido en regla y la libertad de expresión manifestaciones espontáneas y sin medir consecuencias, por lo que en nuestros días se cuestiona la trasformación de los vectores de la libertad de expresión y definición, pidiéndose un debate la posible regulación de sus límites. Hoy en día el ciberespacio ofrece una tribuna a todas las formas de disidencia y es el Estado quien a menudo se encuentra desprotegido ante el carácter impalpable de las informaciones que circulan en internet.
La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), en particular, ha adoptado el término sociedad del conocimiento, o su variante sociedades del saber, dentro de sus políticas institucionales. Ha desarrollado una reflexión en torno al tema, que busca incorporar una concepción más integral, no en relación únicamente con la dimensión económica. Abdul Waheed Khan (subdirector general de la UNESCO para la Comunicación y la Información), escribe “La sociedad de la información es la piedra angular de las sociedades del conocimiento”, refiriéndose a las diferencias ya mencionadas de cada modelo y la necesidad que tiene una de la otra. Así mismo esta organización enunció cuatro principios; el primero de ellas acceso universal a la información, este se refiera al lugar que debe ocupar el dominio público en cuanto al conocimiento en la estructuración mundial de los derechos comprendidos como derecho a la propiedad intelectual y la protección del derecho de autor, la UNESCO desea trabajar en estrecha colaboración con otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales; libertad de expresión, garantiza a todos el acceso a contenido diversificado y confiable, de igual forma tienen libertad de opinar, expresarse y escribir, así como libertad de prensa y libre circulación de datos e información sin límites, los individuos dentro de sus posibilidades no deben dejarse ahogar por la base de datos producida por la revolución de la información ya que solo los intercambios, las discusiones, los debates democráticos pueden hacer que la información se convierta en conocimiento; los dos últimos principios corresponden a la diversidad cultural y la diversidad lingüística, que corresponden a la capacidad de las sociedades de enriquecerse  partiendo de sus diversidades y capacidades.

            Para finalizar se puede deducir que una sociedad del conocimiento es una sociedad que se nutre de sus diversidades y capacidades. Cada sociedad cuenta con sus propios puntos fuertes en materia de conocimiento. Por consiguiente, es necesario actuar para que los conocimientos de que son ya depositarias las distintas sociedades se articulen con las nuevas formas de elaboración, adquisición y difusión del saber valorizadas por el modelo de la economía del conocimiento.

 "El conocimiento y el poder humano son sinónimos, puesto que la ignorancia de la causa frustra el efecto." Francis Bacon.


LCDA. MAILY ALVAREZ
C.I.   8.612.900



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